Sabe Usted lo que es un ataque de Pánico?

Ataques de pánico 
Cómo enfrentarlos?                                              

En muchas ocasiones, no somos concientes de nuestras sensaciones internas, del nivel de tensión, inquietud o ansiedad que sufrimos.
A veces el cuerpo nos envía señales de malestar, que nos están avisando que los niveles de tensión son más altos de lo que el organismo puede soportar.
Todos tenemos distintos umbrales de tolerancia, pero por lo general, ante excesos de trabajo, presiones, autoexigencias, frustraciones que no podemos tolerar, sufrimientos desmesurados, crisis, estímulos intensos u otros factores, nuestro sistema nervioso parece estar activado de una manera forzada, provocando en nuestro cuerpo disfuncionalidades
Todos hemos escuchado hablar alguna vez de ataques de pánico, también conocidos como crisis de ansiedad. 
Pero en realidad, ¿qué es un ataque de pánico? 
Podríamos decir que es un estado de altos niveles de ansiedad que predispone a padecer molestias en la regulación  del sistema nervioso. Se tiene dificultad para relajarse, se dispara automáticamente la sensación de alerta y hay cambios bruscos en los ritmos corporales.
La percepción que tiene la persona en este estado no es la de una molestia física menor, sino que algo terrible y sumamente desagradable le está sucediendo.
Se tiene la sensación de perder el control voluntario, uno se siente débil, impotente, paralizado, bloqueado.
Es decir ante un estímulo de ansiedad se provoca una respuesta intensa de miedo y esta respuesta de miedo genera una ansiedad mayor aún y así sucesivamente, ingresando en un círculo vicioso del cual es difícil salir. Estamos entonces en pleno pánico.
Como resultado de esto diversos síntomas se hacen presentes: taquicardia, acaloramiento de diferentes partes del cuerpo, aceleración respiratoria, escalofríos, temblor en las piernas, sensación de vértigo, rigidez en la nuca, falta de aire, sensación de ahogo, mareos, nauseas, ganas de vomitar, se nubla la vista, dolores de cabeza, miedo descontrolado e intenso, sensaciones de irrealidad, pensamientos de muerte.
Inmediatamente la persona se pregunta, ¿qué me sucede? ¿Me estaré muriendo? ¿Será un ataque cardíaco? ¿Un derrame cerebral? ¿Tengo un ataque de locura?
Pasado todo este malestar puede que la persona acuda a un médico. Pero lo más probable es que ningún signo físico presente alteraciones. 
Pero entonces, ¿qué me sucede? y lo peor, ¿qué me va a suceder en el futuro?
Y ahí es donde el circulo se reaviva, al sentir miedo por lo que vendrá, por que se repita el episodio, lo cual nos lleva a un callejón sin salida.
Desde el punto de vista psicológico, lo relevante no es haber tenido un ataque de pánico, sino que hace la persona después que lo ha padecido.
Tal vez no comprenda lo que le sucedió y no tome las  medidas adecuadas que tomaría frente a otro trastorno físico. Comience a desarrollar conductas contraproducentes o sea hacer lo contrario a lo que debería: preocuparse, anticipar situaciones, auto-observarse, alarmarse, enojarse, deprimirse, y hasta evitar las situaciones en las que uno cree que podría suceder el ataque (donde la persona se sentirá atrapada e indefensa: lugares alejados, solitarios, cerrados, con mucha gente, sitios donde no haya asistencia médica, etc.)
También puede caerse en la auto-provocación (involuntaria), como cuando uno piensa que va a vomitar y el sólo hecho de pensarlo ya produce nauseas que le confirmen las ganas de vomitar.
Del mismo modo el pensar en la ansiedad produce ansiedad y pensar sobre el miedo produce miedo.
Por eso la más mínima sensación de que va a ocurrir o que está sucediendo lo que ya ocurrió, dispara inevitablemente el suceso que tanto quiero evitar, y uno siente que está perdido, ya que no podrá evitar lo peor: entrar en pánico.
Pero ¿qué hacer entonces? Son varios los pasos a seguir, pero el primero y más importante es pedir ayuda. Hacer terapia en estos casos es de suma utilidad, ya que nos va a permitir entender y poder hacerle frente a estas situaciones en las que el miedo se ha apoderado de nosotros.
Merecemos tener una vida plena, sin restricciones ni sufrimientos.
Quizás sea el momento de dedicarle tiempo a esto y acudir a un profesional para lograr una solución correcta y completa.

Silvia Izquierdo SW Florida
 

 

What did you think of this article?




Trackbacks
  • Trackbacks are closed for this post.
Comments
  • No comments exist for this post.
Leave a comment

Submitted comments are subject to moderation before being displayed.

 Name (required)

 Email (will not be published) (required)

 Website

Your comment is 0 characters limited to 3000 characters.