Mi reflexion mas reciente
Mi reciente reflexión:
Uno de los más grandes impedimentos para ser felices es nuestro pensamiento
irreflexivo. Nuestro pensamiento automático,instintivo, involuntario. Nuestro cerebro no
se detiene y repite sin cesar un sinfín de pensamientos desordenados e idénticos a los de
otras personas en el planeta. Millones de seres están ahora pensando en cadena lo
mismo acerca de la vida, la muerte, el gobierno, el calor, la lluvia, la TV, el dinero,la crisis hipotecaria,la diversión, el aburrimiento, la tristeza, la enfermedad, el trabajo, etc. Una continuidad mecánica de pensamientos que se retroalimentan y vuelven una y otra vez.
Hay una inmutable esencia que guía a billones de estos pensamientos: LA QUEJA.
La queja continua por lo que no es como yo quiero, la queja porque no obtengo lo que
creo necesitar, la queja por lo que me falta o faltará, por lo que sufrí, por lo que sufro o
sufriré. La queja por el vecino, el presidente,el amigo, el enemigo, la pareja, el pariente, el
maestro o el barrendero, que no se comportaron como yo consideraba, no llamaron
cuando yo esperaba, no me dieron lo que necesitaba. La queja aminora la felicidad. Después
de quejarse largo tiempo, el terreno alguna vez fecundo de la posible felicidad desborda
en explosivos. Y en algún momento estalla, destruyendo puentes y caminos de unión,
destruyendo presentes mejores, futuros brillantes, hermandades y familias.
La queja surge de una visión negativa de la realidad. La queja nos vuelve desconformes,amargos, secos, disonantes, vacíos. La queja y su disconformidad no nutren, enferman. Nos mostramos desconformes y
avanzamos cegadamente hacia el ocaso, hacia el abismo. La disconformidad no edifica, no
aporta, la disconformidad no suma, no soluciona, la disconformidad enseña mal, no
mejora las cosas ni nuestra vida, no cambia a tal o cual persona.La disconformidad avanza en efecto dominó, tumbando a otras personas, a nuestrasotras vidas potencialmente mejores, hostiga
el aire con su contrariedad a ultranza,genera desencanto y hostilidad ante la vida,
ante la tuya y la mía, ante la de todos.No obstante insistimos y nos quejamos descaradamente, abiertamente; podemos decir que una parte nuestra hasta se siente segura y firme en medio de una queja: una parte inmadura. Y cuantas otras veces la disfrazamos, con infantil astucia, de crítica encubierta, de análisis exquisito, de observación falsa, de reflexión…
Nos quejamos como si esto fuera un derecho ganado en el instante de nacer.
Silvia Izquierdo SW Florida



Que lindo esto, se le olvido a Julio que nosotras, esas agarramos la mano del hombre que nos da fuego cuando prendemos el pucho
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Querida Silvia, solo quería decirte que tus textos son muy agradables, fáciles de leer y entender y significativos para el momento en que los publicas. Es un placer que hayas vuelto a escribir. Se te extrañaba! Cariños, Elisa
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